Hace meses que estoy dedicado a otra área ú otro rubro donde decidí probar suerte. Bueno no cambia nada desde entonces, tengo en claro que la suerte la hace uno mismo, al parecer no soy el único que hace que la suerte se heche para el lado negativo, he visto a la gran mayoría hacerlo para luego lamentarse xD!
Entonces decidí escribir unas historias para navegar dentro de mí mismo y encontrar los errores para tratar de solucionarlos, porque ya me cansé de ser optimista y seguir en el mismo plan; por ésta y otras razones más, surgió así ésta primera historia y también las que vendrán:
En Iquitos empecé en el rubro de tecnología, trabajé en unas 3 tiendas de Auxiliar Técnico de Computadoras, aunque mis ganancias no eran como los imaginaba, estaba contento, ya que al principio estuve practicando, después la paga subió más, tampoco fue tanto, seguía en lo mísmo, sin poder independizarme (dejar la dependencia de los padres), bueno que más daba, en ése entonces no pensaba en la independencia.
La última tienda en la que trabajé, para mí fue la mejor, fue la más pequeña, pero más organizada y con más gente leal, identificándose en todo con la empresa y eso se notaba mucho en las exageradas ventas que hacían, lástima que en ése entonces no lo supe valorar y, sólo me mantuve neutral, quizá las experiencias anteriores hicieron que me vuelva algo rígido, pero fallé, cometí actos de deslealtad donde no debí, en pocas palabras, me mariconeé, me cabreé o como se quiera llamarlo, todo esto lo entendí más cuando, decidí salir de la empresa por pura soberbia, algo que no debí tener.
Estuve sin empleo por un periodo de 3 meses, los pocos clientes que tuve no eran suficientes, seguía la misma historia, mis ganancias sólo eran para solventar los gastos básicos (comida y pasaje), ¡¡¡claro!!! qué más se podía pedír ¿verdad? si recién estuve empezando como independiente en el rubro.
En ése trance de tiempo, un amigo del barrio se acercó y me contó su historia, él era un chico con más años que yo, quizá unos 5, aunque ésa diferencia no se reflejaba en lo físico, pues pareciamos de la misma edad.
Sus anécdotas y pasajes de su vida casi todas eran caseras, tal vez el problema que tenía con la vista (algo le perturbarba a uno de los ojos, no tenía visión) le impidió tener más confianza para desenvolverse un poco más fuera de casa, en fin; con ése problema, me imaginaba ser su vista, algo irónico porque me generaba algo de confianza recordando aquel cuento del ciego y el zordo, así, surgía entre mis adentros una sonrisa por lo que sus oídos podían hacer por los míos.
Aquel amigo ganó tal confianza en mí que decidió porponerme algo....
Prisioneros - We Are Sudamerican Rockers
Que viva el Rock de todos los tiempos sin importar la nacionalidad!!