viernes, 27 de agosto de 2010

Cuando estuve más solo

Éste escrito fue realizado el año 2009 en febrero más o menos, cuando estaba en la ciudad de Aguaytía, y quiero publicarlo aquí sencillamente porque, en este lugar está más seguro que en mi agenda x). Ajá, mi diario es la agenda xD!!

Cuando era más chico, recuerdo que salí a pasear por la plaza de Punchana, un distrito muy conocido en la ciudad de Iquitos. Ví a unos hippies con unos catálogos de tatuajes, me llamó la atención, y miré los catálogos, cada imágen de tatoo estaba acompañada de una frase, era como una especie de presentación. La frase de un tatuaje que no recuerdo, decía: La Soledad es parte de la Vida.

Entonces decidí escribir algo:

La soledad es parte de la vida, en algún momento siempre nos hemos sentido solos. Si alguien dijera que no, simplemente sonrío, no importa la magnitud de la soledad, siempre hay un momento para ello.

No importa si a veces la soledad es buena para un momento determinado, por ejemplo cuando queremos estar solos, "paz personal".

No importa si eres el más pacífico y querías equidad por lo cual muchos te dieron la espalda.

No importa si tu idea era única y de nadie más, que conllevó a estar aislados de los otros sin importar que después o en el presente  respeten tu idea, pero no la comparten.

No importa si eres el hombre más feliz que pregonas, antes estuviste solo aunque sea un instante, sin importar con cuanta gente estés rodeada ahora, siempre hay un momento de soledad.

No importa si eres el más callado, el más hablador, el más jovial, el más lóngeve, el más tímido, el más resentido, el que tiene plena confianza de sí mismo,  simpre hay un momento de soledad.

Me gustaría poner otras opciones más, pero, tal parece que es recordar algo negativo, bueno esos momentos, que describí es cuando sentí un poco más la soledad.

La parte final de la película el Pez Gordo fue estupenda é hicieron un bueno video más emocionante:


miércoles, 25 de agosto de 2010

Primera Historia - Roney

Hace meses que estoy dedicado a otra área ú otro rubro donde decidí probar suerte. Bueno no cambia nada desde entonces, tengo en claro que la suerte la hace uno mismo, al parecer no soy el único que hace que la suerte se heche para el lado negativo, he visto a la gran mayoría hacerlo para luego lamentarse xD!

Entonces decidí escribir unas historias para navegar dentro de mí mismo y encontrar los errores para tratar de solucionarlos, porque ya me cansé de ser optimista y seguir en el mismo plan; por ésta y otras razones más, surgió así ésta primera historia y también las que vendrán:

En Iquitos empecé en el rubro de tecnología, trabajé en unas 3 tiendas de Auxiliar Técnico de Computadoras, aunque mis ganancias no eran como los imaginaba, estaba contento, ya que al principio estuve practicando, después la paga subió más, tampoco fue tanto, seguía en lo mísmo, sin poder independizarme (dejar la dependencia de los padres), bueno que más daba, en ése entonces no pensaba en la independencia.

La última tienda en la que trabajé, para mí fue la mejor, fue la más pequeña, pero más organizada y con más gente leal, identificándose en todo con la empresa y eso se notaba mucho en las exageradas ventas que hacían, lástima que en ése entonces no lo supe valorar y, sólo me mantuve neutral, quizá las experiencias anteriores hicieron que me vuelva algo rígido, pero fallé, cometí actos de deslealtad donde no debí, en pocas palabras, me mariconeé, me cabreé o como se quiera llamarlo, todo esto lo entendí más cuando, decidí salir de la empresa por pura soberbia, algo que no debí tener.

Estuve sin empleo por un periodo de 3 meses, los pocos clientes que tuve no eran suficientes, seguía la misma historia, mis ganancias sólo eran para solventar los gastos básicos (comida y pasaje), ¡¡¡claro!!! qué más se podía pedír ¿verdad? si recién estuve empezando como independiente en el rubro.

En ése trance de tiempo, un amigo del barrio se acercó y me contó su historia, él era un chico con más años que yo, quizá unos 5, aunque ésa diferencia no se reflejaba en lo físico, pues pareciamos de la misma edad.

Sus anécdotas y pasajes de su vida casi todas eran caseras, tal vez el problema que tenía con la vista (algo le perturbarba a uno de los ojos, no tenía visión) le impidió tener más confianza para desenvolverse un poco más fuera de casa, en fin; con ése problema, me imaginaba ser su vista, algo irónico porque me generaba algo de confianza recordando aquel cuento del ciego y el zordo, así, surgía entre mis adentros una sonrisa por lo que sus oídos podían hacer por los míos.

Aquel amigo ganó tal confianza en mí que decidió porponerme algo....

Prisioneros - We Are Sudamerican Rockers

Que viva el Rock de todos los tiempos sin importar la nacionalidad!!