Caradura - David Pavón
Salí de vacaciones el Junio pasado, luego volví al trabajo después de dos días de faltas, era lógico el cese de aquel trabajo, el primer empleo que tuve en Lima, por aquellas inasistencias sin contar que falté el último día antes de salir de vacaciones.
Bueno así fue, me cesaron una semana después de volver al trabajo, pero como había mencionado en la Parte 1 de ésta secuencia de post, estuve en otro trabajo de medio tiempo, y aunque no me salía a cuenta aún, estaba tranquilo porque tenía cómo sobresalir, es más con un negocio funcionando, no podía quejarme.
Ahora, caradura me llamo a mi mismo, porque, antes de salir de vacaciones había hecho un préstamo a la empresa. Después de las vacaciones se me vino el cese, ni para qué negarlo al cabo de fin de mes de Julio me dieron el cheke de la liquidación, no era sorpresa ver que el monto no era lo que se esperaba, claro claro, como muchos empleados operarios u obreros, no sabemos sacar o calcular el monto de lo que debería correspondernos cuando nos toca la liquidación, normalmente nos quedamos quietos por falta de información, lo cual es mi caso.
Era sorpresa para mí, el saber que en la liquidación a pesar de haber sido un monto que a cualquiera desepcionaría, no se me había descontado el préstamo y no figuraba en el sistema.
Bueno ahora que recogí el cheque y cobré el saldo de la liquidación, un amigo, le digo amigo porque lo considero así aunque el esté muy molesto conmigo o quizá ya no me considere su amigo, quien ocupa el cargo de Recursos Humanos o algo así, me dice que el monto debo devolver a la empresa.
Claro cómo no y yo debería haberle hecho caso, pues realmente por más que no esté acostumbrado a ser una persona que se aproveche de la situación, simplemente decidí no devolver el monto del dinero que había sacado prestado, y que supuestamente no figuraba en el sistema y no se me había descontado de la liquidación. Puesto que no había ningún documento que me asegurara que el dinero que debía dar iba ser para saldar la cuenta que supuestamente tengo con la empresa, recalqué que no daré ningún monto.
Ahora mi amigo que está más enojado conmigo, simplemente por haberle pedido algún documento que sea convincente para hacer efectivo el depósito y ése monto debí saldarlo con lo cobrado de la liquidación.
Lamento que las cosas se hayan dado de ésta manera, pero no puedo dar un dinero que no me consta que les pertenece y que es tan mío.
Todo el dinero que cobré del cheke, invertí para que mi negocio crezca un poco más y ahora sólo me queda esperar la rentabilidad y luego las utilidades para tener que darle pero de apocos, y digo ahora porque ésta vez mi gran amigo trajo algo que asegura que el dinero irá a la empresa y no a las manos de cualquier persona lo cual me haría dudar mucho, de lo que no dudo es que el dinero me pertenece. pero en fin, como está invertido, sé que tendrá paciencia para esperar a que tenga el dinero para devolverlo en fracciones...
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